El restaurante es estupendo. Pero, cuidado con un camarero que decide la propina que le vas a dar sin preguntarle y no te da el ticket. Estuvimos dos noches, la primera pagamos sin que nos dieran el ticket y bueno no le dimos más importancia. La cosa fue que la segunda noche pedimos casi lo mismo y la cuenta fue 20 euros menos. Además de que el camarero esta vez si nos preguntó cuánto queríamos dar de propina y nos imprimió el ticket. Así, que cuidado con ese tema, por lo demás la comida estaba rica así que muy bien.